La lana acompaña a la humanidad desde hace milenios. Fibra cálida, transpirable y biodegradable, fascina por su complejidad y por la manera en que conecta al animal, el paisaje y el saber hacer humano. Detrás de un simple jersey o un abrigo de lana se esconde una cadena extraordinaria, que comienza en el lomo de una oveja y termina en la delicadeza de un tejido o un punto. Comprender la lana es sumergirse en una historia de territorios, técnicas, ética y desafíos medioambientales.
En el universo de las etiquetas textiles, el GOTS (Global Organic Textile Standard / Norma Textil Orgánica Global) se ha consolidado como una referencia internacional. Creado en 2002 por cuatro organizaciones pioneras —la Organic Trade Association (Estados Unidos), el Internationaler Verband der Naturtextilwirtschaft (Alemania), la Soil Association (Reino Unido) y la Japan Organic Cotton Association (Japón)—, su objetivo es garantizar que los productos textiles orgánicos cumplan criterios ecológicos, sociales y éticos exigentes, desde la fibra hasta la etiqueta.
Su última versión, la v7.0, publicada en marzo de 2023 y en vigor desde marzo de 2024, refuerza aún más los requisitos en materia de trazabilidad, química y derechos humanos.
Creado en 1992, el sello OEKO-TEX® Standard 100 es uno de los sistemas de prueba y certificación más reconocidos del mundo para los productos textiles. Administrado por una asociación internacional compuesta por 18 institutos independientes de investigación y control, garantiza que los artículos certificados sean seguros para la salud humana y limitados en sustancias nocivas, desde los hilos hasta los botones. Este sello nació de la creciente necesidad de los consumidores de conciliar comodidad, durabilidad e inocuidad, en un contexto donde los impactos químicos de la industria textil generan cada vez más preocupación.
El Global Recycled Standard (GRS) es una norma internacional voluntaria que sirve para certificar:
Históricamente, el GRS fue desarrollado en 2008 por Control Union Certifications y retomado en 2011 por la ONG Textile Exchange, que también gestiona otros estándares (GOTS, RCS, etc.).
La Responsible Wool Standard (RWS) es una norma voluntaria impulsada por la ONG Textile Exchange. Su objetivo principal es doble:
con además un componente de cadena de trazabilidad para seguir la lana desde el rebaño hasta el producto final B2B.
La norma RWS es internacional, se aplica a todas las razas de ovejas y se basa en una certificación por organismos terceros (auditores independientes). La versión actual de la norma es la v2.2, publicada en 2021.
Fair for Life es un sello de comercio justo y responsabilidad social que certifica cadenas de suministro completas: agrícolas, alimentarias, cosméticas… y textiles. Fue creado en 2006 por la Swiss Bio-Foundation y el organismo IMO, y posteriormente retomado en 2014 por el grupo francés Ecocert.
Su objetivo: hacer del comercio un motor positivo para las personas y el medio ambiente, garantizando que todos los eslabones de la cadena (productores, transformadores, marcas) cumplan criterios sociales, económicos y ambientales exigentes.
En el sector textil, Fair for Life se aplica especialmente a cadenas como el algodón y a productos acabados (ropa, ropa de hogar…), desde el campo de algodón hasta la marca.